Protagonistas grupales en fantasía

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Mi encuentro con los protagonistas grupales en fantasía llegó cuando leí El señor de los anillos, sacando los tomos uno a uno de la biblioteca del instituto. Tenía quince años. Recuerdo la biblioteca a la perfección o al menos eso creo. De lo que sí me acuerdo es de que no solía haber mucha gente allí.

Por aquel entonces yo ya escribía; de hecho, esa fue la época en que empezó el final de mi primera etapa como escritor. Apenas un año después dejaría de escribir.

Pero me voy por las ramas. Volvamos a la biblioteca, a El señor de los anillos y a cuando escribía por primera vez. Una de esas historias era una aventura de fantasía que, ¿cómo se dice?, “bebía directamente” de la obra de Tolkien.

Exacto, era una mala copia. Se aprende copiando, imitando. Y aunque no recuerdo mucho de aquella historia (salía una criatura que era como un caballito de mar gigante con dos cabezas; suena un poco raro ahora, pero en su momento era todo muy épico), sí recuerdo una cosa: que los protagonistas eran grupales, y que se unían en busca de algo.

Y recuerdo un diálogo horroroso en el que un personaje proponía que se podían denominar “El Grupo” o “La Comitiva”. Cualquier parecido con La Comunidad del Anillo es ―fue― puro plagio. “Beber de la fuente”, sí, pero de una fuente con dueño.

Y fuente pasada sí mueve molino. La idea de protagonistas grupales en fantasía me sigue resultando atractiva, y no he dejado de verlo en varios libros, series, películas, rol, etc.

Cuando digo protagonistas grupales no me refiero a personajes protagonistas y personajes secundarios. Los secundarios están en un segundo plano. Me refiero a personajes que comparten la primera línea de la historia y que conforman la totalidad del protagonismo.

Me parece que los protagonistas grupales, las comitivas, las comunidades… funcionan muy bien en fantasía, sobre todo en fantasía épica, a lo grande, con historias enormes escritas en tochos enormes que necesitan de anexos algo menos enromes para saber quién es quién.

O hacer como los personajes de Tolkien y presentarse “a lo genealógico”: Soy Urel, hijo de Turel, nieto de Gurel, primo de Undra, sobrina por parte de madre de Dundra…

Mientras Urel se sigue presentando, volvamos a la pregunta: ¿por qué ese triunfo de los protagonistas grupales en fantasía?

 

La influencia del rol (o no)

Me atrevería a decir que el rol ha jugado un papel en la creación de la figura de los protagonistas grupales en fantasía. Digo “me atrevería” porque en realidad no tengo ni idea. No he jugado a mucho rol, salvo algunas partidas a Dungeons and Dragons (no creo que más de diez), y algunas más al Hero Quest. Y he visto todos los capítulos de la serie de dibujos Dragones y mazmorras. ¿Eso cuenta?

En el rol los personajes son varios y claramente diferenciados. La sintonía de cabecera de Dragones y mazmorras ya te lo adelanta: “tú el bárbaro, tú el arquero, acróbatas, magos, y el caballero”. Es decir, personajes claros y diferenciados, cada cual con sus características personales. Sus potenciales y sus debilidades.

dragones y mazmorras rol

¿Qué nos ofrece esto? Poder tener de todo (magia, arquería, espadas, acrobacias) y a la vez diferentes rasgos de carácter (decididos, fanfarrones, temerosos, nobles, etc.) sin que aparezcan todos juntos en un personaje o dos, lo cual facilita la identificación con unos y la no identificación con, o rechazo hacia, otros personajes y lo que representan.

Recuerda, como te contaba en esta entrada, que el cerebro se pirra por los opuestos y le fascina organizar el mundo en polaridades, identificándose ―mejor dicho, identificándonos― con una de ellas frente a la otra.

 

Protagonistas grupales en fantasía: juntos, pero no revueltos

Se me ocurre que preferimos las características claras en cada personaje, incluso opuestas, porque nos permite dos cosas: por un lado, identificarnos con lo que más no guste de toda la gama que se ofrece; por otra parte, poder vivirlas todas a través de todos los personajes. El conjunto nos ofrece una variedad paralela y también conectada de perspectivas morales, psicológicas y narrativas.

dragones y mazmorras

Es decir, podemos identificarnos con el mago y a la vez vivir la misma aventura como lo haría un bárbaro, aunque no nos guste ni el personaje ni su forma de ser ni nada. Pero ese “ponernos” en su piel no deja de ser atractivo.

¿Por qué no tener todas las características en un solo personaje? Tal vez porque nos identificamos por contrastes, por polos opuestos, y por tanto es más fácil ese proceso de identificación si las diferentes opciones se presentan encarnadas en diferentes personajes físicos (magos, arqueros, ladrones, acróbatas, etc.)

 

Protagonistas grupales básicos: la Trinidad Literaria

Dentro de lo que son protagonistas grupales en fantasía, he observado que hay un “grupo mínimo” bastante frecuente. Una especie de Trinidad Literaria.

Esto de la Trinidad Literaria me lo he inventado. Tú me dirás si es un acierto o no. La idea viene en parte de una tendencia a tres protagonistas grupales (o conjuntos de protagonistas) que simbolizan tres personalidades diferentes, y que yo uno, así como si tal cosa, con la triada dialéctica: tesis, antítesis y síntesis.

  • La primera fase, tesis, es la afirmación para el desarrollo del conocimiento y la acción (espíritu subjetivo);

  • La siguiente fase es la antítesis, crítica o contradicción de lo anterior (espíritu objetivo);

  • La tercera fase, es la síntesis generada por la crítica de la antítesis. Es el proceso de superación de la contradicción (espíritu absoluto).

Un gran salto desde la filosofía hasta la literatura me lleva a plantear que esta Trinidad de protagonistas grupales en fantasía podría entenderse como esta triada dialéctica. Un personaje (tesis), otro personaje que suele ser “opuesto” (antítesis) y el tercer personaje que suele poseer una acción y personalidad transversal que trasciende a ambos, normalmente con grandes dosis de humor y/o locura.

¿Un ejemplo de esto? Harry, Hermione y Ron. Aquí Ron sería un ejemplo de ese “tercer elemento”, que no es la síntesis de los otros dos, y del que se echa mano con frecuencia, tal vez porque viene a poner un tercer punto de fuerza que rompa, al menos de vez en cuando, la tensión del tipo que sea entre los polos. Yo diría que incluso sirve para trascender esa dualidad.

Recuerda que no estoy usando los términos en su sentido filosófico estricto. Estoy haciendo lo que me da la gana. Soy escritor. Tengo ese privilegio.

Aunque, ¿te digo una cosa? Creo que J. K. Rowling hace trampas con estos personajes. Fíjate.

personajes harry potter

Harry, Hermione y Ron conforman “la trinidad de los buenos”. Los tres son de Gryffindor, pero te propongo que lo veas de este modo:

Harry va bien con Gryffindor: el valiente, decidido.

Hermione encajaría en Ravenclaw, inteligente y estudiosa.

Ron posee cualidades de Hufflepuff, bonachón y leal.

Y Malfoy, de Slytherin, es el “malo”.

El truco que, en mi opinión, hace Rowling aquí es coger a Harry, Hermione y Ron y, aunque son ejemplos de las otras tres casas, los pone a todos bajo la casa Gryffindor para así utilizar una clara polaridad de las que tanto funcionan para posicionar la historia y al lector. De este modo utiliza protagonistas grupales, utilizando de todas las casas, esto es, todas las características, en tres personajes diferentes.

Ellos tres serían la tesis y Malfoy la antítesis. ¿Y la síntesis? Bueno, recuerda que a Harry el Sombrero Seleccionador casi lo manda a Slytherin, porque nada es blanco o negro por completo. Al final, ese poco de Slytherin en Harry y ese poco de cualidades “buenas” en Malfoy, y ese poco de cada una de las otras casas en cada personaje acaba dando forma a la síntesis.

Otra triada de protagonistas grupales en fantasía que he encontrado es la que aparece en Elantris, de Brandon Sanderson. El príncipe Raoden, Sarene, la novia concertada de Raoden (no se conocen al iniciar la novela) y Hrathen, un sacerdote de alto rango. Sanderson es muy hábil cuando traslada la perspectiva del narrador de uno a otro personaje encada capítulo o secciones de capítulos, bien diferenciadas.

De este modo, uniendo tres personajes con personalidades diferentes y además permitiendo que veamos la historia desde sus respectivos puntos de vista, vivimos la historia de la novela de un modo global.

 

El poder de Uno

Por el contrario, cuando leemos una historia desde el punto de vista de un único personaje protagonista perdemos esa pluralidad de visiones, pero ganamos a cambio cierto intimismo en el viaje.

El juego de protagonistas grupales cuando hay un personaje principal que es la guía que maneja la historia se da entonces dentro del propio personaje: luchas internas, decisiones que deben tomarse, reflexiones. Contrastes entre protagonista y lo que le rodea.

En esos casos la polaridad en esos casos quizás sea establezca entre el protagonista y tú, ya sea por identificación o por rechazo. ¿Por qué no? Seguir los pases de un personaje que no nos gusta esperando que acabe siendo derrotado, recibiendo un escarmiento o pasándolo mal.

Y es que los lectores podemos ser un poco sádicos a veces, ¿no crees?

Pero podemos hablar sobre eso otro día.

Por ahora, me alegraría saber qué opinas de los protagonistas grupales. Y también qué personaje prefieres ser: ¿bárbaro, arquero, acróbata, mago, caballero… o cualquier otro?

2 Replies to “Protagonistas grupales en fantasía”

  1. Muy interesante artículo. Yo también soy un enamorado de las novelas con personajes principales corales. Estoy de acuerdo en que permite que cada lector escoja a su favorito, y se adentre aún más en la historia. El problema suele venir cuando lees historias en las que los distintos personajes son tan parecidos que puede que hubiera funcionado mejor con un solo protagonista. En el caso de Harry, yo también pensaba que sus amigos encajaban mejor en otras casas. Al hacerlo así J.K. Rowling hace algo curioso. Pone varios protagonistas (aunque casi siempre Harry un puntito por encima) pero focaliza demasiado a mi gusto todo en dos casas: el bien contra el mal, dejando de lado a las otras. Un gran artículo.

    1. Gracias, Aritz.

      Cuando tienes un grupo de personajes siempre hay alguno que no te gusta, pero siempre aporta algo, de algún modo. Y a veces eso resulta molesto!, porque tienes que conjugar el que ese personaje no te guste y a la vez que haya hecho algo necesario para la acción.

      Sobre Harry Potter y lo de el bien contra el mal… bueno, Rowling nos deja claro quienes son os buenos y quienes los malos. Pero que nunca se nos olvide que Potter “es un poquito Slytherin” 😉

      Un saludo!

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