La magia de Ursula K. Le Guin

La magia de Ursula K Le Guin

Ursula K Le Guin en una imagen de 2005 (Dan Tuffs, Getty Images)

La magia de Ursula K. Le Guin a la que me refiero no es solo la magia que aparece en sus novelas. Es la magia en sí de sus historias. La magia de hablar de mundos y dimensiones humanas a través de la fantasía.

Ursula K. Le Guin ha sido para mí como la vecina que vive a tu lado, que conoces hace años, pero que no hablas con ella hasta pasado mucho tiempo. Sabes mucho sobre ella, pero tu vida y la suya transcurren paralelas hasta que de pronto un día le dices algo en la escalera, y entonces se despliega todo un universo.

Algo así me ha sucedido con esta escritora. No es que Ursula K. Le Guin haya vivido en mi bloque ni me la haya encontrado por la escalera, sino que siempre ha estado ahí, alrededor, pero nunca la había leído.

Antes de continuar, en la web La nave invisible hay una ficha sobre esta escritora. Y en este artículo escrito a principios de 2018 (año en que falleció la escritora) selecciona cuatro obras imprescindibles de Ursula K Le Guin.

Siempre he visto a “mi vecina” Ursula como escritora de ciencia ficción. Me gusta la ciencia ficción aunque es cierto que no he leído mucha. Tal vez eso haya hecho que cada que vez que alguna de sus obras entraba orbitando en torno a mí yo no hacía mucho caso y me iba hacia otros libros donde hubiera magia, oscuridad o misterio.

Pero nunca es tarde si la lectura es buena, ¿no crees? La magia de Ursula K. Le Guin viene bien en cualquier momento.

Y ese momento fue con Terramar.

 

La magia de Ursula K. Le Guin: el poder de la palabra

Un mago de Terramar, Las tumbas de Atuan y La costa más lejana (volúmenes I, II y III de Historias de Terramar) es lo que, a día de hoy, llevo leído de Ursula K. Le Guin. Después de oír sobre esta saga durante mucho tiempo, un día encontré en una librería de segunda mano estos tres volúmenes editados por Minotauro y por supuesto los compré. No incluye Tehanu (volumen IV) ni En el otro viento (volumen V) los cuales voy a comenzar a leer ahora.

La magia de Ursula K. Le Guin

Mi pequeño tesoro de Terramar. Editados por Minotauro y traducidos por Matilde Horne.

No quería esperar a haber leído los dos volúmenes restantes para escribir algo sobre estos tres. Estoy convencido de que cuando acabe los dos volúmenes que me quedan, tendré más cosas que contar.

Más abajo hay un enlace a una reseña de estas obras. Las historias, diferentes pero enlazadas, tienen lugar en Terramar, un mundo compuesto por numerosas islas. Cuentan las peripecias de diversos personajes, siendo los principales hasta ahora (o sea, en estos tres) Gavilán (un joven que parte a la isla de Roke a aprender magia), Tenar/Arha (una joven sacerdotisa de un culto extraño y antiguo) y Arren (un príncipe que se embarca en un viaje con Gavilán hacia los confines buscando una solución a un problema que afecta a Terramar.

Ah, y los dragones.

¿Qué cosas me han fascinado y conquistado de estas historias, de este mundo, del modo en que son contadas? ¿Cuál es esa magia?

La magia de la narrativa

Es un gustazo, GUSTAZO con mayúsculas, encontrar historias de fantasía cortas, de tamaño medio, relatos no muy extensos. Nada de tochos enormes: la palabra justa, la narración justa.

Sin exceso de detalle, pero sin escatimar en lo importante, la escritora consigue trazar una historia densa y compleja. Se nota el paso del tiempo en la narración. Se perciben los momentos clave. Nada falta, nada sobra.

Cada volumen es una historia que puede ser leída de modo independiente y además son autoconclusivas, aunque desde luego la magnitud total la ves al leer las tres, e imagino que aún más cuando acabe los cinco volúmenes.

No hacen falta 600 páginas para contar una buena historia de fantasía, profunda y densa.

La magia de la traducción

No hace mucho, y precisamente hablando de estos libros, le decía a una amiga que me gustaba mucho la forma en que estaban escritos, porque había partes que me parecían casi castellano antiguo. No hablo de castellano medieval (nadie dice “fermosa“, por ejemplo), pero algunas expresiones me parecían un tanto arcaicas. Incluso algunos verbos y nombres eran nuevos o para mí, o hacía mucho que no los había leído.

No sé si esta forma de traducirse al español es intencional, porque busque reflejar de algún modo el estilo de la autora en su idioma natal (tendría que leerla en inglés) o es fruto de la propia traductora. En cualquier caso, le da la historia un toque especial, una especie de cantiga, de relato épico, aunque a veces sea un poco desconcertante por ese modo en que se usa el lenguaje.

Y es que la traducción es algo muy importante. Por eso quiero dar las gracias a la traductora de estas obras, Matilde Horne. Gracias a ella, mucha gente, entre ellos yo mismo, podemos leer las obras de la escritora en español.

La magia de un mundo de islas

Lo tengo claro: voy a encargar en alguna parte que me impriman el mapa de Terramar y colgarlo en casa.

La magia de Ursula K Le Guin

Las islas de Terramar

Hay algo psicológico en ese mundo de islas. El viaje entre una y otra se hace por mar, lo cual ya de por sí ofrece una dimensión y unas opciones distintas a los viajes por tierra habituales de la fantasía épica.

Ir en un bote o un barco, de espacio limitado, cruzando el mar sin más guía que las estrellas o la propia magia es un fondo sobre el que se puede delinear una historia y una dimensión psicológica fabulosa.

Tiempo de soledad, de conversación, de recursos limitados. De lanzarse a la incertidumbre en un entorno duro y letal: el mar abierto.

Además, llegar a tierra firme y conocer las nuevas ciudades ofrece una oportunidad excelente para retratar el choque entre lo que somos y estamos acostumbrados a ser y lo nuevo que nos queda por descubrir, en otras islas o en nosotros mismos.

La magia de la magia

En Terramar hay magia por todas partes. Sin destaparte mucho de la historia la magia se aprende conociendo el auténtico nombre de las cosas. Por ejemplo, aprendes el nombre del viento y lo puedes llamar para hacer que conduzca tu barco hacia donde tú quieras.

¿Hay reglas? Sí, claro. La magia tiene reglas.

Pero no hay un manual de instrucciones.

No es Sanderson.

Y no es que no me guste Sanderson; me gusta mucho. Pero hay magia más allá de Sanderson.

La magia de la fantasía como vehículo

Se habla de magia, sí, pero se habla de mucho más. En esta reseña se describen muy bien todos esos temas que conforman la historia, más allá de unos relatos de fantasía y magia: se exploran diferentes dimensiones humanas, los personajes se enfrentan a diferentes dilemas emocionales y psicológicos:

Encontraremos aventuras, misterios, tesoros, dragones, oscuridad, maldad, amistad, amor, ilusiones, responsabilidad, locura…

Y es que, como ya he dicho en alguna otra ocasión, la fantasía es un medio tan bueno como cualquier otro para hablar de temas universales que trascienden la fantasía en sí.

 

Artesanía de la palabra y la magia

A medida que iba leyendo estos tres volúmenes, iba tomando nota de varias citas; algunas incluso las iba compartiendo por Twitter en el momento. Al final de esta entrada comparto algunas contigo Y aquí te cuento algo más sobre eso de tomar notas.

En Un mago de Terramar se exploraba la relación entre maestro y alumno, un clásico de las historias de fantasía y magia, prestando más atención a las cuestiones personales y emocionales: el respeto, la devoción, el sobrepasar los límites antes de tiempo, el estar preparado o no, el afrontar las consecuencias.

Las tumbas de Atuan nos hace reflexionar sobre los cultos y tradiciones, las leyendas y la inercia. Estamos acostumbrados a que las historias de fantasía cuenten con algún que otro pasado remoto, normalmente de origen oculto o perdido.

Pero mi favorito hasta el momento ha sido el tercer volumen: La costa más lejana.

“La costa más lejana”: un viaje intimista del héroe

Como ya te he dicho, tengo varias notas escritas así como trozos de papel que he ido dejando en aquellas páginas y párrafos que me parecían maravillosos. En esta historia hay de fondo una visión espiritual del ser humano. Aquí veo con mayor fuerza la influencia del taoísmo e incluso del chamanismo, o algunos aspectos suyos, como la relación con el mundo natural, la importancia del equilibrio y el proceso inevitable del cambio.

Sobre todo, la relación entre las figuras de maestro o mentor y alumno, pareja habitual en las historias de fantasía y el camino del héroe. Solo que aquí se trata de un viaje del héroe diferente, más íntimo.

Para terminar, quisiera compartir algunas de las citas que más me han gustado. Todas ellas pertenecen al volumen III, La costa más lejana:

 

La tenacidad puede sobrevivir a la esperanza.

***

No había horas: sólo días enteros, noches enteras.

***

¿Pueden los búhos impedir el vuelo del halcón?

***

―¿Qué es lo que buscáis?

―No lo sé, Arren.

―Entonces…

―Entonces, ¿cómo podré buscarlo? Tal vez eso que busco me busca a mí.

***

Yo no te considero un hechicero, ni un guerrero ni ninguna cosa ya definitiva. No sé lo que eres, pero me alegra saber que puedes timonear una barca… lo que serás, nadie lo sabe.

***

No hay oscuridad que dure eternamente. Y aún allí, hay estrellas.

***

―La primera lección en Roke, y la última, es “Haz lo que sea necesario”. ¡Y no más!

― Las lecciones intermedias han de consistir, entonces, en aprender qué es lo necesario.

***

Sé que sólo hay un poder que valga la pena tener. Y ese es el poder, no de tomar, sino de aceptar. No de tener, sino de dar.

***

Pero cuando ambicionamos poder sobre la vida, riqueza inagotable, seguridad inexpugnable, inmortalidad… entonces el deseo se convierte en codicia. Y si a esa codicia se suma el saber, sobreviene el mal. Entonces el equilibrio del mundo se perturba, y el peso de la destrucción inclina la balanza.

***

Si algunas de estas palabras han removido algo en ti o te han hecho desear estar a bordo de las barcas que cruzan Terramar, aprender magia con Gavilán, descubrir secretos con Teru o realizar un viaje interior con Arren, ya sabes lo que tienes que hacer.

Abre el libro y recibe la bienvenida a las islas.

2 Replies to “La magia de Ursula K. Le Guin”

  1. Hola, Óscar:

    Dan ganas de ponerse ya. Es una de esas escritoras que, quizá por eso que dices de verla como vecina, no se pone uno a conversar a fondo con ella. Me corrijo: hablaré en primera persona. No me he puesto a leerla quizá porque esperaba que alguien con más criterio que quien me la recomendó en su día lo hiciera. La tomaré como pendiente-en-serio.

    Adopto esta cita: “Sé que sólo hay un poder que valga la pena tener. Y ese es el poder, no de tomar, sino de aceptar. No de tener, sino de dar”. Qué grande, ¿no? Es uno de esos mantras que conectan con niveles superiores de conciencia.

    No me enrollo. Gracias por tu entrada.

    Un abrazo.

    1. Hola, Marian:

      Dejamos de ver lo que tenemos delante a diario, ¿no es eso? Llevo viendo a esa vecina mucho tiempo, y hasta que me atreví a acercarme y decirle “Hola”, pasó un tiempo. Ahora tengo más ganas aún de hablar con ella, y de oírla a través de sus otras historias.

      Ya que hablas de conciencia (yo le añado la s, consciencia) esa es una de las cosas que más me han impactado de lo que llevo leído hasta ahora de ella: debajo de lo que se ve, debajo la magia y los dragones, habla la voz de una persona que ha contemplado el mundo y ha visto más allá de lo evidente. Y te lo ofrece en sus historias.

      Un abrazo y gracias por comentar (como ves, sigo sin dar con la tecla para que quienes ya habéis comentado podáis hacerlo sin aprobación previa)

      ¡Ah! Y esta es tu casa: aquí puedes enrollarte tanto como quieras 🙂

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