Fantasmas y apariciones: Halloween

fantasmas y apariciones

Halloween trae consigo un buen puñado de fantasmas y apariciones. El momento del año en el que la frontera que separa el mundo de los vivos del de los muertos se diluye.

Y hasta aquí mi explicación de lo que es esta fecha. No voy a entrar en la discusión habitual de todos años sobre si es mejor celebrar lo nacional que una fiesta “extranjera”, ni sobre cuál es el origen, ni un repaso de tradiciones. Todo eso ya lo han hecho mejor que yo en otros sitios.

Podéis leer sobre eso; sólo tenéis que seguir el rastro de calabazas.

Cada vez tenemos contacto con más tradiciones y fiestas diferentes relacionadas con esta fecha. Tras abrazar las calabazas malvadas estamos empezando a dejar sitio a las calaveras mexicanas o catrinas. Las imágenes de apariciones fantasmales de estética gótica no pasan nunca de moda (por suerte) Todo esto junto con los clásicos de vampiros, hombres lobo, zombis, payasos y máscaras de Scream.

Y así, una tras otra, se agolpan y mezclan estéticas diferentes que reflejan cómo damos forma a las apariciones, cómo es el contacto con los muertos.

Y en toda esa amalgama falta un elemento clave: tu propia relación con las apariciones, los espectros, la muerte y el más allá.

Todo lo que sabemos sobre fantasmas

Hace muy poco he leído algo que ahora mismo no encuentro. Era una entrada que decía que cada vez se llevaba más (por decirlo de algún modo) el documentar en tu blog o redes tu proceso como creativo en cualquier aspecto que curar contenido, es decir, elegir un tema ―por ejemplo, fantasmas, apariciones y el más allá―, buscar entradas de otras personas, elegir las mejores, escribir algo dando una visión nueva (y citando las fuentes, claro)

Por eso no voy a repasar varias entradas sobre Halloween ni contarte algo que ya está dicho y contado. Contactar con los muertos y la relación con el mundo de los espíritus no es exclusivo de una sola cultura ni lugar. Halloween es el día para celebrar y/o recordar todo esto, y te puede gustar más una u otra tradición o estética, pero en el fondo todas comparten algo.

Apariciones, fantasmas, la comunicación con los muertos.

La idea de documentar el proceso me gustó mucho, porque la verdad, curar contenido es algo que llevo haciendo años, en el campo académico: para escribir un artículo, has de leer muchos. Para preparar una conferencia, tienes que revisar mucha información. Me gusta ese sistema, me gusta trabajar así y a veces lo hago para el blog.

Pero hoy quiero hacer otra cosa. Quiero preguntarte y oír tus respuestas.

A principios de octubre tuve una idea para un relato de Halloween. La idea surgió a partir de una imagen: un fantasma que aparece cada noche de los difuntos en la casa donde vivió y echa para atrás las agujas de un reloj de pared. Aparece sólo esa noche: la noche en la que, según la tradición, la puerta que une ambos mundos, el de los vivos y los muertos, se abre.

Este fantasma de mi relato se comporta como debe comportarse un fantasma en una historia de este tipo: justo como le interesa al escritor, o sea, a mí.

Y esto no es fácil, porque estamos llenos de información sobre apariciones y espectros, sobre fantasmas que vienen de visita al mundo de los vivos. Halloween es el día donde todo eso es explícito, en las calles, fiestas, casas y colegios. Pero, ¿y el resto del año?

¿Qué información nos llega sobre apariciones, fantasmas y lo que hay al otro lado de la muerte?

Fantasmas y apariciones: sustos en la oscuridad

Hay decenas de revistas, programas de radio y televisión que cuentan historias de fantasmas, apariciones y supuestas comunicaciones con el más allá. Su función sobre todo entretener, de vez en cuando divulgar, con menor o peor acierto, y casi nunca investigar, aunque sea la palabra que más utilizan.

Incluso aunque no veas, oigas o leas nada de esos programas, es inevitable recibir patrones sobre fantasmas, apariciones, espectros y demás flora y fauna de ultratumba. Las películas y los libros de ficción, por ejemplo. ¿Qué libros has leído sobre fantasmas? ¿Cuáles son los que más te han gustado?

RR López habla mucho de fantasmas, terror y sobrenatural en su blog Historias que no contaría ni a mi madre. Por ejemplo, aquí nos presenta 37 novelas de casas encantadas, y aquí nos da una lista de libros para leer en Halloween. La literatura es una de las fuentes de las que bebemos a la hora de construir nuestra concepción de los fantasmas y la conexión con los difuntos.

Esos libros preferidos que todos tenemos reflejan, y refuerzan, el modelo que tienes de lo que es un fantasma, cómo se comporta, por qué se aparecen, etc. Desde luego en Halloween el comportamiento de los espectros y muertos está muy marcado por esa posibilidad de cruzar de su mundo al nuestro, digamos, con más facilidad. ¿Recuerdas ese relato que quiero escribir para Halloween (ya para el próximo, claro)? Pues gira en torno a la magia de este día: ir y venir de un mundo a otro con más facilidad.

Fantasmas a estudio y observación

En otra entrada te contaba que me interesa mucho lo sobrenatural y la parapsicología. Y que sobre un mismo tema podemos trazar varios modos de abordarlo y explorarlo. Es lo que hago con este tema, por ejemplo. Aquí, en este blog, lo observo todo desde el punto de vista de alguien que crea y cuenta historias.

Desde una perspectiva más académica también se tratan estos temas:

la experiencia de aparición es una experiencia de tipo perceptual relacionada con una persona o animal que no está físicamente presente, y sin que haya ningún medio físico que pueda explicarlo. (Irwin, 1999)

fantasmas apariciones

Podemos trazar una serie de características habituales de las apariciones a partir del estudio de los casos espontáneos. La siguiente lista, sacada de Varieties of Anomalous Experiences, recoge algunas de ellas:

– Aparecen de forma inesperada como figuras completes, sólidas y reales. Su apariencia cambia a medida que el individuo que la observa se mueve a su alrededor.

– La mayoría son visuales, aunque también las hay auditivas, o un sentido de “presencia”. Las visuales, suelen ser en color.

– Pueden tocar a la persona que las está viendo, pero es difícil que la persona pueda tocar a la aparición.

– Se experimenta frío cerca de ellas.

– Normalmente el testigo no reconoce a la persona de la aparición.

– Pueden tapar objetos al colocarse delante de ellos y ser tapados por ellos, al colocarse detrás. En ocasiones, atraviesan objetos sólidos. También pueden arrojar sombras y/o reflejarse

– Algunas parecen conscientes de su entorno, y se mueven y actúan acorde con ese entorno; otras actúan como si no estuvieran en este entorno; a veces incluso la experiencia de aparición es no sólo una figura, sino parte de “otro entorno”, es decir, que también se “aparece” parte de otra habitación superpuesta, muebles, objetos, etc.

– Algunas parecen tratar de comunicarse con la persona que las está viendo, o muestran un sentido de propósito (una intención)

– Si abandonan la habitación donde son vistas, suelen hacerlo a través de una puerta o salida habitual. En otros casos, se desvanecen.

– No es común que hablen (son pocos los casos en los que sí). Si lo hacen, suelen decir pocas palabras.

– Puede parecer que la aparición mueve un objeto de la habitación o abre o cierra una puerta, pero cuando se comprueba al acabar la experiencia de aparición, eso no ha ocurrido.

– No suelen dejar señales físicas (p.e., pisadas)

– A veces son vistas por varias personas y otras sólo una persona, o unas pocas de un grupo, afirman haberla visto.

– Pueden comunicarse en ocasiones sin palabras ni gestos, como una especie de comunicación “telepática”

Toda esta información, sacada de encuestas y recogida de testimonios, no es exhaustiva. Siempre va a haber experiencias que no encajan dentro de lo que paree ser “el patrón general”. Pero siempre hay lugar para los propios fantasmas.

Tus propios fantasmas y apariciones

Cada cual tiene sus propios fantasmas. Esto es una bonita metáfora, sí. Pero también puede ser algo real.

Cada una de estas tradiciones nos aporta una visión concreta. Y la tuya, ¿dónde queda? ¿Cuál es tu relación con el umbral de la muerte, los difuntos, los espíritus?

Incluso es probable que alguna vez hayas tenido alguna experiencia de aparición. No es infrecuente. Puede que haya sido tu imaginación, o un efecto óptico, quien sabe.

Quizás por estar tan saturados de fantasmas “extranjeros”, Halloween, calaveras de México, fantasmas británicos de grandes castillos, etc., olvidamos que las apariciones no pertenecen ni a una sola fecha y ni a un solo lugar.

También nosotros tenemos nuestra propia riqueza literaria sobre fantasía y apariciones. Por ejemplo, la Editorial Cerbero convocó hace un año una antología de relatos de Cachava y Boina. En las bases hay un texto maravilloso de Juanma Santiago sobre el género de cachava y boina, que trae a primer plano los aspectos de una fantasía nacional con características propias, influida por tradiciones y leyendas populares.

Y así, un año más Halloween nos abre la frontera con el mundo de los muertos, y podemos aprovechar para contemplar nuestra propia relación con ese mundo: qué buscamos en los libros en donde salen fantasmas; qué nos decepciona de las historias de apariciones y lugares encantados.

En definitiva, cuál es nuestra relación personal con todo eso mundo, más allá de tradiciones, disfraces y clichés.

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *