El héroe y el villano en novelas de fantasía

el héroe y el villano en novelas de fantasía

El héroe y el villano en las novelas de fantasía es uno de los elementos, dos en realidad, que ayudan a construir una buena historia a través de una clara polaridad opuesta.

O no tanto.

Ya te hablado en otra ocasión que los polos opuestos ayudan a dar forma a nuestro pensamiento y tomar decisiones. Ayudan a categorizar el mundo y a tomar decisiones; damos significado a lo que nos rodea y también nos colocamos del lado de uno de los opuestos.

Esto es una simplificación, pero no se aparta mucho de la realidad. Por ejemplo, es lo que hay detrás del famoso “conmigo o contra mí”, de las historias bélicas y de aventuras. También es lo que te hace un amigo cuando te habla de una discusión con un tercero y te pide que elijas de qué lado ponerte.

Pero por lo general a ti te cuesta elegir (salvo casos concretos) porque la vida no es blanco o negro por completo. Y la polaridad entre el héroe y el villano en las novelas de fantasía tampoco es del todo blanco y negro.

Pero al menos debe pretender serlo.

 

El héroe y el villano como arquetipos

Hace unas semanas hablaba de lo masculino y femenino en fantasía, y mencionaba a Jung y su idea de los arquetipos para explicar esta dualidad desde otro punto de vista diferente al habitual. Su idea de los arquetipos nos es muy útil una vez más.

Los arquetipos

Jung afirmaba que existía un inconsciente colectivo, que albergaba todos los símbolos e ideas expresados en las diferentes culturas por todo el mundo ―y donde entrarían los símbolos universales― y un inconsciente personal, con contenidos propios de cada individuo, pero influidos a la vez por los contenidos del inconsciente colectivo.

Los arquetipos serían los contenidos del inconsciente colectivo. Lo que provocan, según Jung, es que experimentemos las cosas de una determinada manera. Los arquetipos se comprenden utilizando símbolos: masculino, femenino, el bien, el mal, la luz, la oscuridad, el anciano sabio, la madre, etc.

Arquetipos y personajes

En las novelas de fantasía, el héroe y el villano funcionan como arquetipos. El primero representa el triunfo sobre la adversidad; el segundo representa la desgracia, la adversidad sobre la que se triunfa, el mal, la destrucción. Es frecuente que los héroes de las novelas acaben representando clichés, como nos cuenta Taty en su blog. Un héroe y un villano bien construidos aportan valor a la historia, y por eso hay que prestarle atención. Por ejemplo, Ana González Duque nos cuenta aquí cómo diseñar al villano de una novela.

No hace falta que sean humanos. El villano puede ser el consabido dragón o cualquier otro animal maligno; el uso de cualidades animales en los personajes es tema para otra entrada. Aunque el héroe de las historias suele ser humano (a veces es un ogro, como Shrek), es habitual que se reparta el peso de la heroicidad entre el personaje humano y algún acompañante: su brioso corcel alado… o un burro (Shrek, de nuevo).

Un arquetipo de los propuestos por Jung nos ayuda a comprender la dualidad del héroe y el villano. Es el arquetipo de la Sombra.

 

No todas las sombras son oscuridad

La asociación suele ser clara, al menos en la fantasía épica: el héroe es la luz, y el villano, las sombras.

Pero en realidad no es del todo así. Hay sombras también en la “luz” del héroe. De hecho, no puede haber sombras sin luz. Solo que esas sombras no son un elemento “malvado”.

El arquetipo de la Sombra

La Sombra representa todo aquello que es tuyo pero que no quieres ver, que no reconoces como propio, que no aceptas. Y en consecuencia lo proyectas fuera, en los demás.

No son cualidades “malas” o “negativas”, simplemente tú no las aceptas como parte de ti, por la razón que sea. Es decir, la sombra de una persona podría estar formada por su rabia y su ira, pero también por su sensibilidad, dulzura o vulnerabilidad.

Por ejemplo, en términos junguianos, si has eliminado de tu persona (personalidad) todo rastro de debilidad, es fácil que cuando la veas en otras personas la consideres algo negativo, contrario a ti. Si has eliminado toda la sana agresividad, cuando ves a alguien agresivo te posiciones de forma automática en el otro lado, y lo ves como algo malo. En ambos casos, seria tu propia sombra lo que estas contemplando, y como para ti es algo “malo”, lo que sientes es rechazo.

el héroe y el villano en novelas de fantasía

Las sombras de héroe y del villano

¿Qué tiene que ver con el héroe y el villano en novelas de fantasía? El villano representa la sombra: todo lo malo, lo que hay que eliminar… desde el punto de vista del héroe y sus amigos. Por eso los escritores toman mucho cuidado de ofrecer algunas pinceladas de un lado “bueno” del malo, y de un lado “malo” del bueno, para que la historia no sea demasiada infantil.

Por eso a veces están los momentos de duda en el protagonista (lo de “verse tentado por el lado oscuro”) porque hay algunos elementos, no todos, del villano, de su personalidad, su forma de ser y de pensar, con los que el héroe se identifica o está tentado de identificarse.

El héroe y el villano son otro ejemplo de tesis y antítesis, y cuando tenemos a ambos personajes ante nosotros y los vamos conociendo, acabamos haciendo una especie de unificación o equilibrio entre ambos, comprendiendo por qué hacen lo que hacen. Unimos cada personaje (héroe y villano) con sus respectivas sombras.

Pero incluso con esta nueva comprensión de los personajes y sus motivaciones, y aunque el héroe acabe ganando casi siempre, los villanos siguen molando más. La oscuridad nos atrae, ¿para qué negarlo? Por ejemplo, mi hijo de ocho años tiene un argumento irrefutable sobre por qué los villanos molan más: “porque tienen mejores trajes”.

Al margen de la (muy relevante) cuestión estética, los villanos suelen encarnar rasgos y pensamientos que todos nosotros tenemos, pero que rechazamos y apartamos. Nosotros, que somos buenas personas, pero que hemos colocado esos elementos allí fuera, lejos de nosotros, para que “no sean nosotros”.

Los hemos convertido en nuestra Sombra.

Y por eso, cuando vemos a un villano, con sus trajes y capas fascinantes, sentimos miedo y a la vez una profunda atracción.

 

El tao de la fantasía

Antes decía que los escritores, cuando están en el proceso de construir el héroe y el villano en novelas de fantasía, se cuidan mucho de que el protagonista no sea alguien perfecto por completo, ni que el malo sea todo maldad absoluta: procuran dejar un atisbo o rasgo de cierta bondad. Si no se hace esto, tenemos un ajedrez. Y un ajedrez no es atractivo para leer..

Este poquito de bondad en el malo y ese poquito de maldad en el bueno es el uso del Tao en la fantasía.

el héroe y el villano en novelas de fantasía

El Yin y Yang representan la polaridad perfecta. Es lo bastante simple para que se entienda (blanco frente a negro; una cualidad frente a su opuesta) pero no está simplificado en exceso como para que pierda su complejidad.

¿Y cómo mantiene esa complejidad? Con un punto blanco en la parte negra, y un punto negro en la parte blanca. Eso e suficiente para indicar que no existen los polos opuesto perfectos. No existe lo blanco y negro perfecto. Ni juntos, ni por separado.

El héroe y el villano en las novelas de fantasía son una forma de Yin y Yang. Cada uno tiene un poco del otro, aunque sea para acabar encontrándose y destruyéndose. Un héroe sin villano no tiene motivación para actuar, no hay conflicto. Y el primer consejo que encuentras por todas partes cuando te pones a escribir es que la historia debe tener un conflicto, y el protagonista, una motivación.

Un villano sin héroe creo que podría vivir con tranquilidad (vaya, que no necesita conflicto). Pero por mucho que nos guste un buen villano con su capa elegante deambulando por su castillo, también nos gusta verlo en acción. Y ese punto de acción, como el punto del Yin y el Yang, se lo da el héroe.

Y una vez dicho todo esto,¿a ti qué te va más? ¿Héroe o villano?

 

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