Una regla escrita sobre la escritura es la transformación del personaje. Sea quien sea el protagonista deberá acabar siendo alguien diferente al final de la novela. Y no sólo en novelas, también en películas o series. Se presupone (alguien, en alguna parte según parece, lo ha dicho así) que los lectores queremos que el personaje cambie a lo largo de la trama. Que haya una transformación.  ¿De verdad es necesario?

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